La institución que lucha contra la desnutrición infantil sufrió tres robos en menos de un mes y hace apenas unos días mudo su sede desde el barrio Villa del Parque a la calle Ituzaingó. Su presidente Damián Ibarzabal hizo un balance del 2017 que se va y también apuntó contra la falta de estadísticas que marquen el nivel de la problemática en los niños muy vinculada a la indigencia y la pobreza.


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