El proyecto original prometía cambiarle la vida a los vecinos del Ameghino, sin embargo, a un año y medio de los anuncios lo único que se terminó fueron las luminarias. "Sentimos que nos robaron a todos los vecinos", dijo Roberto Asmaín, referente del barrio en Visión Panorámica.


En octubre de 2016 en Intendente Oscar Luciani, junto al secretario de Obras y Servicios Publicos Marcelo Gutierrez y el concejal radical Javier Casset, se acercaró a la Sociedad de Fomento del barrio Ameghino para presentarle a los vecinos un proyecto de obras para la zona que se realizarían a través de los fondos aportados por la Subsecretaría de Hábitat de la Nación. 


Con un desembolso final superior a los 36 millones de pesos, las obras previstas contemplaban la pavimentación de 2.400 metros de calles (aproximadamente 24 cuadras) “consideradas estratégicas dentro del barrio”, veredas de ambas aceras y nuevos refugios en paradas de colectivos como consecuencia de la ampliación de su recorrido. Además, la construcción de cordón cuneta en las calles a pavimentar y una mejora en el escurrimiento a cielo abierto existente para evitar los anegamientos provocados por las lluvias copiosas.
También se prometió el mejorado de las calles de tierra que quedan sin asfaltar, la puesta en valor la plaza Hipólito Yrigoyen (Manzana 82) como una plaza deportiva multifuncional de espacio recreativo, y la Plaza (Manzana 45) ubicada frente a la escuela. 
Por último, el proyecto incluía la construcción de un Nido (Núcleo de Innovación y Desarrollo de Oportunidades) de 155 metros cuadrados para la ejecución de distintas actividades y talleres y ampliar el alumbrado público. 

Si bien la obra debía estar terminada en un pazo de 13 meses para las obras viales y cinco meses más para lo relacionado al desarrollo humano, al día de hoy sólo la Cooperativa Eléctrica terminó con la iluminación, se pavimentaron unas cinco calles y se realizó cordón cuneta en otras. Sin embargo, los trabajos comenzaron en distintos puntos del barrio para luego ser abandonados sin ser terminados. "No sabemos a dónde fue la plata que era para el barrio. La obra está parada y las maquinas se retiraron", contó Asmain y agregó: "hay muchas calles cortadas por el desastre que se hizo, los chicos van a la escuela esquivando las montañas de tierra que dejaron las máquinas". 

La calle Darwin es una de las tantas que se encuentra entransitable: se removió el suelo para nunca completar el trabajo. "Hubieramos preferido que dejaran el barrio como estaba antes y con los vecinos nos organizabamos para ir arreglandolo, pero hoy es un campo lo que dejaron en las calles, un desastre". El "Nido" tampoco se completó, se destruyó una construcción que se había levantado en la plaza durante la gestión de Graciela Rosso. "La habiamos pedido para armar un merendero, pero voltearon lo que había y no hicieron nada más". 

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