Este viernes compartimos la obra “Made in Lanús” de Nelly Fernández Tiscornia. A cargo del mismo está Ayelén Banfi, a quien acompañó Viviana Olthoff, José María Charilo y el debut de Juan Barrera. A continuación la primer parte de la Obra:



“Made in Lanús" es un vuelo directo a nuestra historia, a nuestra infancia, a nuestros sueños, a ese extraño síndrome de ser irremediablemente argentinos.

Transitada en tiempo de comedia dramática los personajes nos emocionan con sus historias muy parecidas a la de muchos. El ayer y el presente se enfrentan en un duelo que no dá tregua a las emociones. “MADE IN LANUS” representa un eterno clásico del cual vale la pena participar.

Cuando un pueblo sensible se conmueve con su pasado está a salvo porque se ha reencontrado con su propia identidad. Una historia nostálgica, muy dura por momentos, pero profundamente esperanzadora.

 

La acción transcurre en Lanús, en el año 1987, en el patio de la casa de la Yoly y el Negro, un matrimonio de clase media que a pesar de las reiteradas crisis económicas sobreviven como pueden en ésta populosa ciudad sureña del conurbano bonaerense.

Por otro lado, Osvaldo, psiquiatra, y Mabel, su esposa y hermana del negro, regresan de visita al país luego de varios años de exilio forzado por el proceso militar. El matrimonio con sus hijas, se instalaron en Estados Unidos y además de recuperar la perdida estabilidad emocional, han conseguido una notable prosperidad económica.

Los cuatro comparten la historia del país, la del barrio y la de su juventud. Al haber sido miembros de un mismo grupo social, han heredado valores y convicciones con los que van a replantear su situación actual. Luego del emocionado reencuentro familiar, especialmente el de los hermanos, no tardan en aparecer las diferencias que los separan y las secuelas que han dejado en ambas parejas los años oscuros de la dictadura.

En éste patio de Lanús se despiertan las emociones encontradas de quienes viven y vivieron en un país golpeados por las desventuras. Cuatro almas enfrentadas y ligadas por su terruño; cuatro voluntades que luchan contra el desarraigo, y un solo conflicto: ¿Irse o quedarse?

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